Estoy empezando a alucinar.

Se comunica a todos los profesores y alumnos de la E. T. S. Ingenierías
Informática y de Telecomunicación que las clases del curso académico
2008-2009 darán comienzo el próximo 29 de Septiembre, excepto para los
siguientes grupos:

- 1ª A (grupo de mañana) de I. T. I. de Gestión
- 1ª A (grupo de mañana) de I. T. I. de Sistemas
- 1º B (grupo de tarde) de I. Informática
- 1º B (grupo de tarde) de I. Telecomunicación

Vamos por partes.

Está bien que no empecemos aun, más dias de vacaciones… ¡Eh! ¿Por qué solo esos cuatro grupos? ¿Por qué el resto SI empieza? ¿Vamos con retraso? ¿Y qué día empezamos? Sigamos leyendo…

El inicio de clases para estos grupos se pospone hasta una fecha que se
anunciará próximamente. Además, para estos mismos grupos, se notifica la
siguiente reestructuración en la asignación de aulas, con respecto a la
publicada en la guía de la Escuela:

- 1ª A (grupo de mañana) de I. T. I. de Gestión: Aula A.1

- 1ª A (grupo de mañana) de I. T. I. de Sistemas: Aula A.2

- 1º B (grupo de tarde) de I. Informática: Aula A.1

- 1º B (grupo de tarde) de I. Telecomunicación: Aula A.2

Las aulas A.1 y A.2, se encuentran situadas en los módulos prefabricados,
al lado del Centro de Investigación, entrada por la Calle Periodista
Fernando Gómez de la Cruz.

La Dirección

¿No hay fecha de inicio? ¿Peroqueseto?

Alto, alto, alto, alto… una cosa que nos hemos pasado por alto… “Las aulas A.1 y A.2, se encuentran situadas en los modulos prefabricados…”, espera, ¿Qué? No serán esos módulos prefabricados que hay al lado de la ETSIIT… No me jodas. ¿Vamos a dar clase ahi los cuatro grupos? ¿Fuera del recinto de la ETSIIT? ¿Con obras, ruido y mierda detrás? Porque se les ha pasado decir que el centro de investigación está en obras.

¿Y yo no he pagado la misma matrícula (o mas, por aquello de que repitiendo asignatura el crédito es más caro) que el resto de estudiantes?

Vamos a preguntarle al señor Google a ver qué dice del asunto. Y como es tan majo y sabio, nos responde con esta noticia, que explica todo el problema: Ideal.es

Cojonudo. Es decir, que como no les ha dado por mover el culo lo suficientemente rápido, yo me jodo, y empiezo al menos una semana más tarde, y encima, en la suite presidencial de la facultad.

Esto NO es justo. Yo he pagado como todo el mundo y exijo el mismo trato.

A ver en qué acaba la cosa…

Momentos. De alegría, de tristeza, de euforia, de rabia, de fiesta, de soledad. Momentos.

La vida se compone de pequeños momentos que parecen eternos. Un instante, un segundo, un momento, que es eterno.

Por ejemplo, ahora, tú, lees esto. Te parece eterno, porque actualmente estás leyendo. Y hasta que no llegues al último punto (o dejes de leer por aburrimiento), seguirás leyendo. Pero mientras estás leyendo, y parece que no tenga fin. Parece eterno.

Cada momento de nuestra vida nos parece eterno en ese sentido. Cuando estamos leyendo, jugando, pensando, estudiando, amando, de viaje, de fiesta, alegres. Normalmente esos momentos parecen aun más eternos si nuestro ánimo es bajo, estamos tristes, deprimidos, preocupados. Pero igualmente, no parecen acabar nunca.

Sin embargo, el tiempo es fugaz. Nuestros momentos no son eternos, pasan volando junto a las horas, que no se detienen.

Este viaje a Madrid me ha hecho pensar en la fugacidad del tiempo. Parece que hace media hora estuviese diciendo “nos quedamos un par de días más”, y ahora resulta que estoy en Granada. Han pasado tres días desde aquello.

Tempus fugit. El tiempo pasa. Veloz. Imparable. Aunque nuestros momentos sean eternos, en el sentido que he explicado antes.

La conclusión es que deberíamos vivir el momento presente lo mejor que podamos. Porque dentro de una hora este presente en el que estás se habrá esfumado, no será el mismo, e incluso puede que no lo vuelvas a vivir nunca. Deberíamos aprovechar cada simple segundo de nuestras vidas.

Párate a pensarlo tan solo… un momento.

Después de comprobar que el portátil funcionaba ya correctamente, y con un par de propalgina al día durante dos días (los polvitos mágicos, importantes), parece que todo empieza a ir bien: el portatil, y mi resfriado, que desaparece poco a poco. Hoy ya casi ni estornudo.

Ya mañana se acaba el viaje. Lo estamos pasando de coña ciertamente. Pero en fin, que le vamos a hacer, el lunes empiezan las clases y hay que ir volviendo al nido.

Me quedo con muchas cosas del viaje. Este ha sido muy bonito y divertido. Me quedo con que he visto a Dumue todos los días, cosa importante. Con Guitar Hero en PS2 y la guitarra que no funciona (probablemente porque era de Ikea y estaba mal montada). Con Camichan, que se ha portado de lujo con nosotros. Con trasladar el sur al centro. Con la tienda de caramelos. Con el batido de cheesecake y fresa (Dios…).

Con muchas, pero que muchas cosas más. Pero sobre todo… Con el buho.

Mañana a las 8 de la mañana cogemos el bus, coincidiendo con Mei y Mawi. Vamos junticos.

Hale, hasta mañana a todos.

Un buho, un buho… xDDD

Aunque no me gusta escribir dos entradas el mismo día…

Estoy escribiendo desde el portatil.

Así que ahora sí: ¡¡ESTA VIVOOOOO!!

And believe me: I’m Still Alive…

Finalmente optamos por una solución que no se me había ocurrido la noche anterior, aunque eso sí, habría sido bastante ruidosa a las 2 y pico de la mañana: el secador de pelo.

Estuvimos un rato con el ordenador abierto por abajo y por la grabadora secando con el secador. El resultado fue que al encenderlo pude gritar aquello de “¡Está vivooo!”

Pero el puñetero no estaba vivo del todo. Supongo que la única parte que no secamos (porque no puedo abrir la tapa) es el disco duro, y este, no funciona como debería. La primera vez, se inicia, carga grub, y empieza a cargar Ubuntu. Luego se queda clavado y dice que nanai. A partir de ahi, inicia el PC y no detecta el disco duro.

Dejando el portatil aparte, ayer fue un día completo. Vimos a Meiling y a Mawi (Sí, estamos todos en Madrid), a NeGrO y a Dumue. Fue un dia muy divertido, aunque jodido en todo momento por el puñetero catarro que me acompaña.

Finalmente nos vamos a quedar unos días más, para disfrutar las vacaciones que por culpa de la fiebre no estabamos disfrutando como deberíamos (aunque estar en casa de Camichan ya es disfrutar de nuestras vacaciones, que conste ;) ).

Menudas vacaciones.

La única semana que puedo decir que estoy de vacaciones… Y voy de mal en peor, me temo.

Estamos en Madrid, en casa de Camichan, lugar del que no salimos desde el sabado pasado, día que llegamos. La razón es que he cogido un catarro de la hostia, estoy estornudando todo el dia, y de vez en cuando me da incluso fiebre. Un cuadro.

No se puede decir que lo esté pasando mal, para nada. Lo estamos pasando bien, es divertido estar en casa de Cami (y ver a NeGrO con un delantal de cocina).

Peroo… Digamos que ahora estoy escribiendo desde el portatil de Hikari. Un “desafortunado accidente” ha hecho que mi portatil… no encienda. Así, directamente. ¿Por qué no empiezan a plantearse las casas de fabricantes hacer los portátiles resistentes al agua?

En fin… Espero que no pasen más cosas. No más. Con esto ya tengo suficiente…

Voy a hacer trampa esta noche. Voy a atrasar las manecillas del reloj unas horas porque, como bien sabes, pequeña, hoy no hemos tenido tiempo para nada. Y como ya hoy no es ayer, y ayer era el día en el que esto debía haberse publicado… Bueno, que me lio…

Hace un año, hoy, 19 de septiembre, estabamos en Sevilla, pasando tu cumpleaños, llendo a cenar a un restaurante de lujo con tu madre, yo llegando tarde y super agobiado porque no queria que se enfadara conmigo. Tuve la suerte de encontrar un taxista majo que, aunque ya se estaba retirando, no podía evitar parar si alguien le levantaba la mano. En fin… Muchos recuerdos…

Cómo ha cambiado todo. Parece que fue ayer ese día. Eramos dos locos enamorados (bueno, vale, de acuerdo, esto no ha cambiado xD) que decidimos que no había distancia que nos separase lo suficiente (Ain’t no mountain high enough…). Del 17 al 22 de septiembre pasaríamos una semana “juntos” en Sevilla. “Juntos”, sí, porque tu ibas a estar en un hotel con tu madre, y yo, en un principio, en el coche de Jorge (y finalmente en su casa, que majos sus padres). Por cierto, gracias Jorge. Cuanto bien hiciste esa semana, nunca sabré cómo compensartelo.

Y ahí estabamos tu y yo, en Sevilla, estando juntos físicamente por primera vez. Qué semana más bonita, nunca podré olvidarla.

Ahora todo ha cambiado. Para bien, claro. Míranos. De estar cada uno en una punta de España, hemos pasado a compartir casa, decidir las vacaciones juntos, hacer la compra, limpiar todos los domingos, comprar los cacharros de la cocina a juego con los que ya teníamos… vivir juntos.

Si un segundo puede cambiarte la vida, ¿Cómo no iba a hacerlo un año entero?

Quiero que sepas que en la vida me han pasado cosas buenas, cosas muy buenas, y tú. Eres algo aparte, eres… lo más bonito y lo mejor que me ha pasado en la vida.

Espero pasar contigo todos tus cumpleaños.

Felicidades cariño. Te amo.

Dicen que el que algo quiere, algo le cuesta. Es cierto… solo en parte.

Cuando quieres algo que puedes comprar, solo te cuesta dinero. Cuando quieres algo que puedes conseguir fácilmente, solo tienes que ir a buscarlo, no tiene más complicación.

Pero cuando quieres algo que no está al alcance de tu mano, no basta con el esfuerzo, no. No basta. Hace falta algo más, que un ente al que maldecimos y bendecimos constantemente se ponga de tu parte: la suerte.

Oí una vez que la suerte sólo favorece a los que se esfuerzan y a los que trabajan constantemente. Una frase con moraleja para niños, que aprendan ellos a que nada se te regala. A nosotros los mayores nos lo enseñan de otra forma. Nos enseñan a trabajar… y a confiar en la suerte.

No, señores. Esforzarse no es suficiente. Hoy en dia estudiar no es suficiente. Hoy en día el que aprueba…

El que aprueba ha tenido suerte.

¡Dios mio! ¡El fin del mundo! ¡Y yo con estos pelos…!

Últimamente no hago más que escuchar que hoy se acaba el mundo. Que no se qué científicos locos de Francia o por ahí van a hacer chocar dos partículas para recrear el Big Bang y que eso creará un agujero negro que nos matará a todos, o que realmente creará un Big Bang y nos matará a todos… vamos, que morimos todos.

La leche. Esto es un ejemplo más de lo desinformada que está la gente.

Vamos a ver, señora. A su gato no le va a pasar nada. Escuche con atención.

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Supongamos por un momento que tienes un examen tipo test de 20 preguntas con cuatro respuestas posibles, de las cuales para aprobar tienes que acertar 12. Supongamos en que dicho examen las preguntas erróneas no restan puntos (al contrario de como suelen ser normalmente este tipo de exámenes). Supongamos que te presentas al examen y no sabes la respuesta a muchas preguntas. La solución es… un dado.

El dado
El dado, gran aliado.

Un dado como este, de veinte caras. O de cuatro caras. O de seis y quitas dos. Como quieras, pero, un dado.

El procedimiento es simple: primero, se descartan las que tienes total seguridad de que no son correctas. Luego, divides el numero total de caras entre las posibles respuestas que queden, y asignas grupos de números a cada respuesta. Según el número, así respondes.

Al fin y al cabo, ibas a suspender igual. Lo mejor que puedes encontrar será un aprobado. De potra, pero un aprobado. Como las respuestas erróneas no restan puntos, que te equivoques señalando una respuesta a dedo o señlándola a dado viene a significar lo mismo: que el valor de las acertadas no varía.

No os penséis que he hecho todo el examen con un dado, no. He hecho los ejercicios que sí sabía hacer, he reflexionado el resto hasta dar con la respuesta, y, si veo que es completamente imposible que de mi cabeza salga algo inteligente, he usado el dado.

Es un poco extraño para el profesor de turno verte tirar un dado en la mesa, pero más de uno asegura que lo ha hecho en primera fila con el profesor delante suya, y ni se inmuta. En mi caso, he optado por ser más discreto, y rodarlo en mi mano y sacarlo del bolsillo cuando el profesor no miraba.

Viendolo desde un punto de vista realista, si suspendo, no es culpa del dado. Así que puestos a suspender, ¿Qué más da? Igual incluso apruebo.

La suerte está echada. Nunca mejor dicho.