No, no voy a hablar de mi nuevo Sable Laser. De eso ya hablé ayer. Tampoco de Star Wars.

Os voy a contar una bonita historia. Poneos cómodos.

Hace mucho tiempo, un hombre bigotudo y bajito recorrió el mundo para salvar una princesa de un malvado… bicho horroroso. Y la salvó, sí. Ya lo creo.

Años más tarde, el bicho la volvió a secuestrar pero se la llevó aun más lejos (se pensaría que como el bigotudo era bajito, sus piernas no iban a dar para tanto). Y por si acaso, por el camino colocó a sus hijos para entretenerle. A saber qué querría hacer mientras con la princesa.

El caso es que el bigotudo les pegó una paliza a los ocho hijos y luego a él. Y volvió a salvar a la princesa claro.

Durante los sucesivos años, esto fue ocurriendo una y otra vez.

Los tres eran exactamente igual de gilipoyas: el malo por raptar a la princesa aun sabiendo que vendría el bigotudo (o directamente, era masoca), la princesa por dejarse raptar (o es que ya estaba acostumbrada), y el bigotes por ir como tonto a rescatar a la princesa una y otra vez… sin recibir nada a cambio (al menos, que nosotros sepamos).

Cabe destacar cuando la princesa le envía una carta a bigotitos diciéndole que tiene una tarta para él y que vaya a su castillo. Este va… y no hay nadie. “Mierda, otra vez he picado, tendría que haberme dado cuenta de que hoy es 28 de Diciembre…” Pensó. Pero entonces escucha la voz del bicho feo, y se da cuenta de que ooootra vez la ha secuestrado. No es más pesado porque no se entrena.

Total, que nuestro bigotudo amigo se dispone a buscar al pervertido bicharraco por el castillo y a su amada princesita (iria pensando “Si no me la tiro yo, no se la va a tirar este”), pero se da cuenta de que tiene que encontrar 120 de estrellas para poder llegar al bicho (en realidad basta con 70, pero todo sea por impresionar a la princesa… lo que hacen algunos por una noche loca con la realeza).

Los jugones os habéis tenido que dar ya cuenta de que estoy hablando del Rey del Videojuego: Mario. El bicho feo es Bowser, y la princesa no es otra que Peach.

Y es que desde ayer estoy jugando a Super Mario Galaxy. Un juego innovador donde los haya: Empieza con una carta de Peach a Mario diciéndole que vaya al castillo.

Bromas aparte (aunque es cierto lo de la carta), hay que decir que el juego está muy bien. Gráficamente, está a la altura de la consola, es sencillamente precioso. En cuestión de jugabilidad, al principio no te enteras ni hacia dónde andas. Sobre todo la primera vez que tomas contacto con un planeta completo. Sí, si Mario empezó en 2D, y luego pasó a 3D, ahora han rizado el rizo en 3D. Puedes andar por mini-planetas enteros. Planetas con forma de pelota, con formas extrañas… Incluso puedes entrar dentro de ellos para conseguir secretos.

Tras el Planeta-Toma-De-Contacto-Con-El-Juego, acabas en una nave espacial de una tal Estela, que se está quedando sin energía. Exacto, tú tienes que devolverle la energía.

El objetivo es también muy original: conseguir 120 estrellas para devolverle la energía a la nave y poder llegar a donde Bowser se ha llevado a Peach. Bien. Bueno, está claro que los objetivos de Mario en cada juego no son como las ofertas de Telepizza: se pueden acumular para sucesivos juegos.

Super Mario Galaxy

Lo innovador realmente es mover a Mario por cada planeta, saltar de uno a otro, etc. Porque, por lo demás, es un copy-paste de Mario 64, con gráficos bonitos y sin gorras que dan poderes. Bueno, sí, podemos convertirnos en abeja…

Super Mario Galaxy

Con una copia del Mario 64 me refiero a que nuestro fontanero favorito casi no tiene movimientos nuevos. Es muy intuitivo en ese aspecto para los que hayan jugado en Nintendo 64, porque coges el mando y lo primero que haces es repetir todo lo que ya sabías de M64. Vale, de acuerdo, Estela le da a Mario el poder de girar…

Poder bastante útil. Con dicho poder, podemos usar las estrellas cañón (para ir a otros planetas), podemos destrozar cosas, poner “en pajaritos” a los enemigos (es decir, aturdirles, dicho en idioma de las estrellas que te encuentras por el camino, que inocentes ellas).

Super Mario Galaxy

Realmente, Nintendo se ha superado. No me gusta más que un Zelda, eso es cierto. Pero está muy bien en todos los aspectos. La música por ejemplo, es una verdadera gozada. Y como ya he dicho, los gráficos son muy buenos (no olvidemos que estamos en Wii).

Aun no lo he jugado a fondo, solo tengo 10 estrellas (es decir, la primera galaxia completa) y me faltan muchas cosas por descubrir (como el modo cooperativo). Pero estas son mis primeras impresiones.

Muy recomendable. Nota: 9,5/10.

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