… Aish… ¿Por dónde empiezo?

Aun no me he hecho a la idea. Creo que estoy empezando a darme cuenta.

Me pasó algo parecido con abuela. Solo que… Con ella me enteré antes. Mucho antes. Un rato después de que… ocurriera. Todo ha sido muy diferente esta vez. Aquella vez fue de pronto, nadie se lo esperaba. Esta vez… Ciertamente lo sabíamos. Pero del dicho al hecho…

Lo sabíamos, o mejor dicho, lo sabían. Yo solo sabía que estabas muy mal.

Fui a verte al hospital en Navidad, y más tarde, fui a casa. Ese último día que pasaste en casa, antes de volver al hospital…

Los días siguientes en Granada recibí noticias constantes. Un día estabas muy mal. Al día siguiente mejorabas. Poco después me dijeron que no saldrías. Pero de nuevo al día siguiente mejorabas. Y al siguiente estabas regular…

Y un día, ya no tuve noticias.

Me extrañé. No supe nada durante dos o tres días. Era raro, aunque ciertamente no le di muchas vueltas al asunto. Tampoco yo preguntaba. Mi cabeza estos días ha sido como un pequeño huracán entre examenes y demás. Pero cuando me acordaba, me extrañaba.

El lunes llamé a casa por la tarde, cosa que no suelo hacer, para contarle a mi madre qué tal mi examen. No estaban en casa, y mi hermano no sabía dónde habían ido. Pero era todo muy extraño, todo muy… no sé explicarlo. Aun así, tampoco le di mayor importancia, y llamé a mi madre al móvil, como suelo hacer si no está en casa. Era todo raro… Pero tampoco era algo tan fuera de lo normal como para que me extrañase demasiado. No soy tan paranoico… y mucho menos pensaría algo así.

El martes tuve otro examen, del que salí rápido. No lo vi claro, así que preferí conservar mi convocatoria. Llamé a mi madre para comentárselo. Tras hablar con ella de eso y de alguna cosilla más, le dije que a lo mejor me quedaba en Granada esta semana, que tenía previsto volver.

Entonces… Me dijo que no me enfadara por lo que me iba a decir. Yo pensaba que me iba a reñir por el examen, que me iba a decir algo por no volver. No sé, en ningún momento se me pasó por la cabeza… que me iba a decir lo que me dijo.

Me dijo que no me enfadara, pero que me habían ocultado que te habías ido. Que no me pensaban decir nada hasta mi vuelta, pero como no sabía si al final volvería o no… Al principio, me sentó mal. También les comprendí a ellos. Según dicen, yo allí no hacía nada, y habría perdido la oportunidad de presentarme al examen, o habría suspendido el del lunes (que creo que he sacado bien). Pero me sentó mal. Es… injusto. Tanto tiempo.

Luego me di cuenta de todo. Incluido mi hermano, todos me habían engañado. Me resultó tan injusto…

He llegado hoy a casa. Con dos días de retraso. ¿Y qué puedo decirte yo ahora? ¿Perdón por no estar?

Siempre nos quisiste mucho a todos tus nietos… Espero que no te molestes porque no estuve cuando todos se estaban despidiendo de ti. Probablemente de haberlo sabido, habría estado. Pero no lo sabía. No lo supe hasta que no hubo pasado todo. Ya no podía hacer nada. Solo volver… hoy. Como estaba previsto.

Aun no me hago a la idea. Aun no me lo termino de creer. No… No se. Se me hace raro. Ayer fue un día muy duro, en el que pude comprobar que las desgracias nunca vienen solas, siempre en racha.

Estoy… y no estoy. Me enteré en la calle, volviendo a casa. Iba andando como en trance… Prestando la atención necesaria al tráfico y poco más. Mis pies me llevaban. Mi mente no estaba en su sitio.

Pienso en ti… y todavía no me lo puedo creer.

Mañana voy a ver a tita. Y creo que voy a ir a tu casa. Supongo que será de las últimas veces que la vea.

Supongo que allí empezaré a aceptarlo.

Pero bueno… Todo tiene una parte buena. Ya no sufres. Y lo has pasado muy mal hasta ahora. Has aguantado como nadie. Ahora, descansa tranquilo… Ya estás con abuela. Tanto que la echabas de menos… Ahora estás con ella. Dale saludos de mi parte, ¿Vale?

Te echaremos de menos. Lo sabes.

Un abrazo, abuelo.

Comentarios desactivados para esta entrada. Gracias.

Comentarios cerrados.