Estudios, calor y broncas. Eso es lo único que he tenido en casa desde que llegué.
Según entraba por la puerta ya lo estaba diciendo “Qué caló, coño… Si lo sé, me queo en Graná…”. Debí haberlo hecho. Ahora solo tendría que estudiar, me habría ahorrado el calor sofocante de esta parte de nuestro país y [...]
