Hoy hemos subido a Sierra Nevada. Tantos días viéndola desde la lejanía de mi facultad… y hoy hemos subido. La experiencia ha sido realmente gratificante, aunque demasiado corta para mi gusto.

Nos hemos subido a las 2 de la tarde en coche, tan pronto como nos lo ha permitido la cola-de-20-minutos-de-Severo-Ochoa. Lentitud. Lentitud, lentitud, y reggeton en el coche de atrás. Y una moto que no puede guardar cola, pero si romper algún que otro retrovisor. Pero luego el camino ha sido fluido. Con muchas curvas de estas que miras hacia abajo en el acantilado que la acompaña y dices “Uy, uy, uy, que mal rollito…”

Pero finalmente llegas y dices “Hostias, nieve…” Y en una de las dos cosas tienes razón: En las hostias. Porque no es nieve, es mas bien hielo la primera parte de la subida por la montaña. Y te resbalas. Y te la pegas. Y si no te resbalas tú, se resbala alguien que va contigo. Tú que vas detrás intentas agarrarle, para que no se haga daño. Eso es un mito: no puedes agarrar a alguien que se cae porque se resbala en el hielo, te caes con él y probablemente te haces más daño que él. Me ha ocurrido hoy con Hikari.

Pero luego ya sí ves nieve. Y un muñeco de nieve en medio del camino. Y una atracción llamada “El Trineo Ruso”, que molaba bastante (sí, repetí).

Igual para la próxima me animo y pillo un curso de esquí… claro, si el bolsillo me lo permite. Lo que sí sé es que voy a volver muy pronto. A ver si dentro de un par de semanas puedo. ¿Alguien se apunta?

Momentos. De alegría, de tristeza, de euforia, de rabia, de fiesta, de soledad. Momentos.

La vida se compone de pequeños momentos que parecen eternos. Un instante, un segundo, un momento, que es eterno.

Por ejemplo, ahora, tú, lees esto. Te parece eterno, porque actualmente estás leyendo. Y hasta que no llegues al último punto (o dejes de leer por aburrimiento), seguirás leyendo. Pero mientras estás leyendo, y parece que no tenga fin. Parece eterno.

Cada momento de nuestra vida nos parece eterno en ese sentido. Cuando estamos leyendo, jugando, pensando, estudiando, amando, de viaje, de fiesta, alegres. Normalmente esos momentos parecen aun más eternos si nuestro ánimo es bajo, estamos tristes, deprimidos, preocupados. Pero igualmente, no parecen acabar nunca.

Sin embargo, el tiempo es fugaz. Nuestros momentos no son eternos, pasan volando junto a las horas, que no se detienen.

Este viaje a Madrid me ha hecho pensar en la fugacidad del tiempo. Parece que hace media hora estuviese diciendo “nos quedamos un par de días más”, y ahora resulta que estoy en Granada. Han pasado tres días desde aquello.

Tempus fugit. El tiempo pasa. Veloz. Imparable. Aunque nuestros momentos sean eternos, en el sentido que he explicado antes.

La conclusión es que deberíamos vivir el momento presente lo mejor que podamos. Porque dentro de una hora este presente en el que estás se habrá esfumado, no será el mismo, e incluso puede que no lo vuelvas a vivir nunca. Deberíamos aprovechar cada simple segundo de nuestras vidas.

Párate a pensarlo tan solo… un momento.

Después de comprobar que el portátil funcionaba ya correctamente, y con un par de propalgina al día durante dos días (los polvitos mágicos, importantes), parece que todo empieza a ir bien: el portatil, y mi resfriado, que desaparece poco a poco. Hoy ya casi ni estornudo.

Ya mañana se acaba el viaje. Lo estamos pasando de coña ciertamente. Pero en fin, que le vamos a hacer, el lunes empiezan las clases y hay que ir volviendo al nido.

Me quedo con muchas cosas del viaje. Este ha sido muy bonito y divertido. Me quedo con que he visto a Dumue todos los días, cosa importante. Con Guitar Hero en PS2 y la guitarra que no funciona (probablemente porque era de Ikea y estaba mal montada). Con Camichan, que se ha portado de lujo con nosotros. Con trasladar el sur al centro. Con la tienda de caramelos. Con el batido de cheesecake y fresa (Dios…).

Con muchas, pero que muchas cosas más. Pero sobre todo… Con el buho.

Mañana a las 8 de la mañana cogemos el bus, coincidiendo con Mei y Mawi. Vamos junticos.

Hale, hasta mañana a todos.

Un buho, un buho… xDDD

Aunque no me gusta escribir dos entradas el mismo día…

Estoy escribiendo desde el portatil.

Así que ahora sí: ¡¡ESTA VIVOOOOO!!

And believe me: I’m Still Alive…

Finalmente optamos por una solución que no se me había ocurrido la noche anterior, aunque eso sí, habría sido bastante ruidosa a las 2 y pico de la mañana: el secador de pelo.

Estuvimos un rato con el ordenador abierto por abajo y por la grabadora secando con el secador. El resultado fue que al encenderlo pude gritar aquello de “¡Está vivooo!”

Pero el puñetero no estaba vivo del todo. Supongo que la única parte que no secamos (porque no puedo abrir la tapa) es el disco duro, y este, no funciona como debería. La primera vez, se inicia, carga grub, y empieza a cargar Ubuntu. Luego se queda clavado y dice que nanai. A partir de ahi, inicia el PC y no detecta el disco duro.

Dejando el portatil aparte, ayer fue un día completo. Vimos a Meiling y a Mawi (Sí, estamos todos en Madrid), a NeGrO y a Dumue. Fue un dia muy divertido, aunque jodido en todo momento por el puñetero catarro que me acompaña.

Finalmente nos vamos a quedar unos días más, para disfrutar las vacaciones que por culpa de la fiebre no estabamos disfrutando como deberíamos (aunque estar en casa de Camichan ya es disfrutar de nuestras vacaciones, que conste ;) ).

Menudas vacaciones.

La única semana que puedo decir que estoy de vacaciones… Y voy de mal en peor, me temo.

Estamos en Madrid, en casa de Camichan, lugar del que no salimos desde el sabado pasado, día que llegamos. La razón es que he cogido un catarro de la hostia, estoy estornudando todo el dia, y de vez en cuando me da incluso fiebre. Un cuadro.

No se puede decir que lo esté pasando mal, para nada. Lo estamos pasando bien, es divertido estar en casa de Cami (y ver a NeGrO con un delantal de cocina).

Peroo… Digamos que ahora estoy escribiendo desde el portatil de Hikari. Un “desafortunado accidente” ha hecho que mi portatil… no encienda. Así, directamente. ¿Por qué no empiezan a plantearse las casas de fabricantes hacer los portátiles resistentes al agua?

En fin… Espero que no pasen más cosas. No más. Con esto ya tengo suficiente…

Ya estoy de vuelta.

Todavía me cuesta asimilar algo tan sencillo como eso. Ya estoy en casa, de vuelta.

He llegado unas 3 horas antes de lo previsto, ya que en San Sebastian me permitieron coger un vuelo anterior al mío por culpa del viento, y en Madrid pude coger el vuelo hacia Granada justo anterior al mio, y evitarme 4 horas muertas en el aeropuerto. Mira tú que suerte.

imo se ha sorprendido cuando me ha visto llegando a las 8 y media aproximadamente a casa. Normal, tenía que haber llegado al aeropuerto a las 11 menos veinte…

El viaje ha sido bastante agradable. El hecho de cruzarte España en una hora y media es increible, no asimilas estar en la otra punta del país en tan poco tiempo. Por eso no me hago a la idea de que ya estoy en casa, si hace unas horas estaba en el norte. ¿La estancia? Como siempre, fantástica. Todos los días son magníficos al lado de ella.

Y mi cumpleaños, por supuesto, también muy bueno. Durante todo el día estuve recibiendo llamadas y sms, mensajes en foros (que sí, que los pude mirar, que sí tenía acceso a internet ^^), me compraron una enorme tarta de chocolate (ñam ñam…), y dimos un agradable paseo por el centro de San Sebastian. Fue un dia muy bonito :) ¡Y me encantó la postal de Darth Vader! :fan:

Por supuesto que el resto de días también fueron bonitos… pero cabía destacar mi cumpleaños. No todos los días se cumplen años…

…Y no todos los años se cumplen 20 años.

Y allí estaba yo. En aquella multitud de gente.

Gente que te empujaba para pasar. Gente con prisa. Gente que deseaba salir de allí tanto como yo.

Pero yo estaba allí parado. Quieto. ¿Qué hacía yo allí?

Él me había dicho que iba a ser bonito, que había luces de colores, todo muy navideño. Que me iba a gustar. Y a ella también.

Simplemente le seguí. Le seguí por las calles hablando animadamente. Pronto encontramos aquella multitud. Y teníamos que meternos dentro. Pensé que allá donde fuese el lugar al que nos estabamos dirigiendo, iba a estar aun peor que la calle. Y no me equivocaba.

Estuvimos unos 20 minutos andando dentro de aquella multitud. La calle no tenía más de 100 metros, pero estuvimos andando 20 minutos. Y por fin, llegamos.

¿Llegamos a dónde? Nos hemos quedado parados en medio de la gente. ¿Por qué?

¿Esto era lo que veníamos a ver…? Pues ya lo hemos visto, venga, vámonos… ¿Que van a cantar? Por mi como si bailan una jota y luego saltan a la comba…

Supongo que me quedé por ella… Quería verlo. Era como una niña pequeña esperando a la cabalgata de reyes. Solo que si intentaba pasar por alli una cabalgata, iba a tener serios problemas de movimiento…

Y fue entonces… cuando aquellos muñecos diabólicos… sí, navideños, diabólicamente navideños… en aquel escenario enorme y todo decorado de luces de colores… empezaron a cantar:

¡Cortylandia, cortylandia!
¡Vamos todos a cantar!
¡Alegría en estas fiestas
porque ya es navidad!
¡Cortylandia, cortylandia!
¡Vamos todos a cantar!
¡Alegría en estas fiestas
porque ya es navidad!

Es decir. Llevabamos media hora andando entre una multitud de gente impresionante. Nos hemos parado en medio. Recibimos empujones, apretones, padres altos con sus hijos en hombros delante tuya que te impiden ver nada. Todo para ver… ¿Muñecos cantando?

En fin… Feliz Navidad…

PD: No, no me gustó Cortylandia xD

San Sebastian

Lunes, 5 de Noviembre de 2007, 6:25 de la mañana. El autobús se detiene en la estación de Granada.

He vuelto a casa.

No es que tuviera especial interés en volver. Realmente, ningún interés. Pero puestos a elegir entre un autobús y mi cama, elijo lo segundo.

Habrá que volver un poco atrás para entender qué hacía yo a las 6 y media de la mañana en un bus que llegaba a Granada. Así pues, vayamos hasta el miércoles 31 de Octubre, a las 13 horas, justo cuando salía un autobús de la estación de Granada con destino Madrid. Obviamente, yo iba dentro. Me había tocado pasillo, pero el chico al que le tocaba la ventanilla me la cedió amablemente, al parecer se mareaba si iba en ventanilla.

Me esperaba un largo viaje…

Leer el resto de la entrada

Ya estoy en casa. Anoche llegué de Sevilla. Estaba cansado, venía dormido en el autobús, y me eché a dormir nada más llegar. O quizá no fue eso. Quizá fue que tenía ganas de echarme a dormir y pasar del mundo un rato.

El viaje ha sido fantástico. La mejor semana de mi vida, sin duda. Es imposible de explicar…

Me vine demasiado pronto, tenia que haberme quedado la última noche. Pero en fin… Era lo mejor, ¿No?… Si tú lo dices…

Te echo de menos…

Bueno… Ahora toca empezar el curso. Aun me queda una semana de libertad (aunque me sé de una que empieza mañana, ¡Animo preciosa!). A Granada me llevo los recuerdos de este viaje… que son muchos y preciosos. Insisto en que ha sido la mejor semana de mi vida.

No me puedo olvidar de una persona que me ha ayudado mucho esta semana: Torotto. Gracias por todo, sin ti, creo que habría dormido en un cartón en la calle o algo, tio xD Eres el mejor. Ya sabes que cuando quieras puedes venir tu a Granada, que si hace falta duermes en mi cama y yo en el sofá, me da igual, te recibiremos con los brazos abiertos ^_^.

A Rennie, Bonnie, Corbo… Lo siento. Más al primero, que no lo llegué a ver al final. Luego a Bonnie, que nos vimos cinco minutos. Y con Corbo, bueno, pasamos un rato juntos xD Dentro de poco nos volveremos a ver (ya tengo las camisetas de PeM, llegaron ayer, tócate las narices xD justo ahora que me vuelvo).

A Metalluim le voy a pegar una señora patada en los cojoncios. Para una semana que voy, te vas xD ¡Llevo esperando una visita tuya desde Agosto, mendrugo! En fin, que sabes que es bromita, nos veremos pronto tambien ; )

Y… me quedas tú, Aitzi. ¿Qué decirte a ti que no te haya dicho ya? Que te echo de menos, que te quiero… y que nos vemos en Octubre, preciosa : ) Un beso enorme, de esos que tanto te gustan. De esos. Te quiero.

Bueno… pues ya he vuelto a casa. Me veréis más a menudo por msn, aunque a partir del dia 1 de octubre, ya no tan a menudo. Un abrazo a todos.

Together Forever…