AMD Phenom

Ha llegado, por fin.

Mi nuevo ordenador, ya lo tengo.

Es un sobremesa. Vuelvo a los sobremesa, después de dos años y medio de portátil. La experiencia ha sido grata, pero la incomodidad de no poder mejorar el equipo llega a doler cuando el ordenador tiene más de dos años. El ver como te quedas atrás y no puedes jugar a los juegos de ahora, es un problema, por poner uno de tantos. Por ejemplo, el tema de que la batería se va deteriorando poco a poco…

He ido a lo alto: Un AMD Phenom 9850 Quad Core Processor 2,50 Ghz. Casi nada, oiga.

Y me tira que da gusto el puñetero… :D

Además, ¡Estoy probando Windows Vista! La primera toma de contacto no ha estado del todo mal, nos estamos conociendo, parece simpático, y tal. Es un poco plasta cuando voy a instalar algo (cosa muy usual en un ordenador nuevo) y me pide un par de veces mi consentimiento para instalarlo, pero por lo demás, y quitando eso de que ahora “Archivos de programa” se llame “Program Files” (hemos tenido nuestra primera discusión al intentar instalar el primer programa, es decir, Firefox, y que no me dejase instalar ahi), todo bien.

Ahora estoy instalando esto, lo otro, conectado a Internet tirando un cable de red desde el portátil al sobremesa (el portátil se conecta por WiFi al router… sí, es que el cable que viene del router a mi cuarto por la pared está jodido xD), pero funcionando.

En cuanto pueda, particiono, y le meto Ubuntu :)

Espero que este sea el inicio de una gran amistad ^^.

PD: La entrada de ayer, por si a alguien no le quedó claro, está dirigida a mi portátil, que obviamente, se ve parcialmente sustituido por este pedazo de… “Phenomeno“.

Hoy es mi última noche contigo. Nuestra última noche.

Ya sé que en realidad nos quedan muchas más… pero ya no será nunca igual.

Mañana ya no estarás. No. Ya no estarás. Esta noche será la última.

Ni siquiera sé si mañana por la mañana hablaremos. No lo sé. Lo más probable es que no. Quizá sí, para ayudarme con tu suplente.

Sí, no debes estar triste. En tu lugar, habrá otro. Otro que me dará mucho más de lo que puedes darme tú.

¡Sé que estoy siendo demasiado cruel, lo sé! ¡Pero es la verdad! ¿Prefieres que te mienta y te diga que he renunciado a ti y que me quedo solo y sin nada?

No… En tu lugar habrá otro, mucho mejor, mucho más potente que tú. Cuatro veces mejor, incluso, qué demonios, ¡Aun más potente! Es la verdad, lo siento.

Sabes que aun tienes un importante papel que cumplir. Primero, te voy a dar un descanso. Te voy a mandar de viaje, para que vuelvas como nuevo. Luego, yo mismo te pondré a punto. Y después, seguiré contigo, aunque en menor medida. Serás un gran aliado en viajes, en trabajos, y cuando necesite de tu movilidad.

Han sido dos años y medio fantásticos. De alegrías. De cabreos. De calentones. De llantos. De desesperación. Hemos pasado juntos por momentos buenos, momentos malos, momentos horribles, y momentos maravillosos de mi vida.

Gracias por aguantar hasta ahora. Te seguiré cuidando y queriendo siempre.

Así que sigue aguantando mucho tiempo más. Te necesito aun, pequeño portátil.

Mañana, por fin, llega…

Phenom…
La próxima entrada no será desde el portátil…