Ahora que uso mucho iTunes, he decidido por fin darle uso a la cuenta LastFM que tengo desde hace milenios.
En el menú de la derecha podéis ver esto:

Que viene a ser la lista de las últimas canciones que he escuchado. No se si funcionará tambien al sincronizar el iPod, pero no esta mal la idea.

Estoy intentando aprender PHP. Aun no hago grandes progresos, pero en fin, poco a poco… Todo se andará.

¡Y todo esto hoy, 21 de junio, mientras me tuesto de calor! Como se nota que ya estamos de nuevo en verano… Ni siquiera el aire acondicionado del edificio me refresca lo suficiente como para sentirme bien.

Ayer el portátil me dio un error extraño: lo dejé cargando mi sesión de Windows y para cuando volví a mi habitación estaba apagado con la luz de “Encendido” y la de “Cargando” en continuo parpadeo. Es la primera vez que me ocurre. Y me temo que viene a ser un sobrecalentamiento. El portatil se calienta demasiado cuando lleva mucho tiempo encendido, y el calor propio de estos días no ayuda en nada a evitarlo. Miedo me da.

En fin, para los que hayais terminado los examenes, disfrutad del verano lo que podáis. Para los que no, ánimo, que ya os queda poquito.

Por cierto, estoy escuchando
“Dragon Ball Z Super Butouden 2 Arranged Album”…

Que con las letras japo no se ve…

En esta época del año suele darse un caso muy habitual entre las personas: Vuelve un viejo conocido.

Al principio nos resulta agradable pensar en la idea de que ha vuelto. Pero luego es cuando te dice lo mucho que te quiere, y ya no nos gusta tanto.

Tú le dices que no lo quieres ver ni en pintura, claro. Tú eres feliz con tu vida. Que se vaya por donde ha venido. Pero no se va a ir tan fácilmente.

Se te echa encima, se te pega, no te lo puedes quitar de ninguna forma posible… Ni siquiera por la noche te deja en paz, casi no te deja dormir. Se empeña en que te quiere con toda su fuerza.

Es una lucha constante, desde que te levantas (aunque a estas horas aun duerme) hasta que consigues conciliar el sueño por las noches (que aun te está dando la brasa).

Es inaguantable, asqueroso, pegajoso… ¡Que no te quiero, coño! ¡Vete! ¡Vete por donde has venido!

Que malo es el calor en verano

Estudios, calor y broncas. Eso es lo único que he tenido en casa desde que llegué.

Según entraba por la puerta ya lo estaba diciendo “Qué caló, coño… Si lo sé, me queo en Graná…”. Debí haberlo hecho. Ahora solo tendría que estudiar, me habría ahorrado el calor sofocante de esta parte de nuestro país y las broncas.

De buena gana me daría ahora un buen baño en la piscina, si no tuviese que estudiar Estadística, a la que finalmente he decidido presentarme el viernes. Pero vamos, con el día que llevo, tengo el ánimo por los suelos, así que acabaré en la piscina alegando un “Que le den a todo”, y dentro de un rato, más relajado, me pondré seriamente con la asignatura.

Sobre el examen de TC, no quiero decir que ha sido un éxito rotundo, pero tampoco un completo fracaso. He hecho lo que sabía hacer, y sé que lo he hecho bien. Y si estoy en lo cierto, tengo un cinco. Bueno, al menos es un aprobado.

Y si he suspendido, pues ahi está Septiembre, no se acaba el mundo. Y si se acaba El Mundo, no me importa mucho, yo no suelo comprar ese periódico…

Que ganas tengo de volver a Granada -_- en fin, el miercoles estoy ahi, solo dos días… solo dos días…

Suerte a todos los que estáis de examenes. Ánimo.

Anoche, mientras llevaba a Hikari a la estación de autobuses, noté algo diferente en la calle, en el ambiente. A lo mejor es que vi en un termómetro la cantidad de 22º.

Pensé que se había estropeado, 22 grados, a más de las 12 de la madrugada, ¿Cómo era posible?

Creo que empecé a creermelo cuando me metí en la cama y vi que no podía dormir porque me moría de calor. Cual fue mi sorpresa cuando, por teléfono, Hikari me preguntaba si me había acordado de cerrar la ventana, que ella se la había dejado abierta. ¿Abierta? Como iba a estar abierta, con el calor que hacía en mi habitación… Ostras, está abierta, es cierto.

La cerré, craso error… Porque horas más tarde tuve que levantarme a abrirla. Es insoportable.

El calor ha entrado de golpe, sin avisar. Ni siquiera un sms. Ahora mismo voy a abrir la ventana, porque no se puede respirar siquiera… Mi habitación es asfixiante, entre el calor que hace ya de por sí, y mi ordenador irradiando más calor… Y a las 3 de la tarde ni te cuento…

En fin… Yo solo espero que activen pronto el aire acondicionado en el edificio…