
2 por 1, señora ¡Aproveche esta sensacional oferta!
Golpes. Tirones de pelo. Lucha intensa durante tres días.
Empezaré por el principio.
Hace varios días se me coló un virus en el ordenador, gracias a que cometí un error de novato (niños, nunca abrais ejecutables desconocidos en casa). Total, que me ha estado dando por saco cosa mala. Y decidí que la mejor solución, quizá drástica pero segura, era formatear.
Mi ordenador para formatear es un show gracias a que PCCity me tenía particiones bloqueadas y que mi lector de CDs lee cuando quiere.
Pero ayer… por fin gané la batalla. Gracias a PartitionMagic, conseguí que la partición oculta fuese totalmente accesible. Y tras hacerle una copia de seguridad a todos esos datos por si el dia de mañana, vaya usted a saber, los necesito, procedí a su correspondiente formateo.
Después de ello, intenté, sin éxito, instalar Windows en ella (básicamente porque mi sistema reconocía que el CD que estaba metiendo de Windows estaba anticuado… WinXP+SP1). Así que pasé al plan: “Particiono e instalo linux”.
Todo iba bien… hasta que dejó de ir.
Instalé BootMagic, que viene siendo un programita que se inicia en el arranque del PC para seleccionar qué sistema operativo quieres usar. Al principio, funcionaba. Luego con PartitionMagic intenté hacer las particiones para Linux y tal. Y ahí, cascó.
Directamente al iniciar me decía que BootMagic no detectaba ningún sistema operativo al que poder acceder. Bien, me mola. Menos mal que ya había hecho copia de seguridad.
En ese momento, justo cuando yo ya me estaba tirando de los pelos porque me había quedado sin PC, ya que mi primo WaKeR estaba en casa (estaba tumbado en mi cama peleandose con su portatil, mientras yo me peleaba con el mio en la mesa, como viene siendo costumbre cada vez que viene a casa), me dijo, sabiamente:
“No te preocupes. Mete el CD de Ubuntu, ya verás que arranca”.
Y arrancó. Vaya si arrancó.
Aproveché, formateé todo (que era lo que quería en un principio). Luego volví a meter WindowsXP (SP1 xD) e instalé PartitionMagic para hacer una partición para Ubuntu. Hecho eso, y al ver que funcionaba, copié otro CD de Ubuntu (que mi lector el primero ya no lo leia ¬¬) y lo metí en su correspondiente partición (con su correspondiente pelea para instalarlo… hasta que descubri que tenia que poner “/” en dicha partición xD).
El caso… Que ahora tengo un portatil con dos particiones, ninguna oculta, en una Ubuntu (Obiuntu) y en otra Windows XP… SP2 porque ya está actualizando xDDD.
He ganado la partida. El portátil es mío, y los 80 GB de su disco duro, también. Ahora, esperemos que no se rompa nada más…