Ayer Microsoft lanzó la Nueva Experiencia Xbox. Eso que llevan meses anunciando.

Un cambio radical en el dashboard (vamos, como si en una actualización de Windows te modificaran por completo el escritorio de Windows), que, aunque tendré que acostumbrarme a él, la verdad es que es cómodo. Espero acostumbrarme rápido, porque la verdad es que me pierdo mucho aun.

Una de las cosas nuevas es el Avatar (este muñecote tan majo de aquí arriba). Que viene a ser el Mii en la Wii, pero más bonito y con más opciones. Es como crear un Sim. Por así decirlo, el Avatar te representa a la hora de buscar a tus amigos para jugar, e incluso participa en algunos juegos (eso me recuerda que tengo que probar el UNO). Y concretamente este de aquí es el mio. Iba a ponerle la barba completa, pero quedaba horrible, así que le dejé la perilla. Un día de estos tengo que volver a dejarmela yo también…

Otra cosa interesante es la posibilidad de instalar juegos en el disco duro para poder jugar sin pesados tiempos de carga. Claro, necesitas un gran disco duro para poder tener muchos instalados…

Lo que de verdad me sorprendió fue conectar mi iPod por USB a la consola y reproducir su música. No me lo esperaba. Ni lo del nuevo bazar de video, que se ha convertido en una especie de videoclub: ¡Puedes incluso comprar películas! Y algunas me llaman bastante…

MS Office
Renovarse o morir, aunque fastidies al resto del mundo.

Vamos a jugar a un bonito juego.

Consiste en crear un programa y que lo use todo el mundo. Un programa que bien podría ser MS Word, por poneros un ejemplo. Bien, ese programa guarda los archivos en un formato concreto. En el caso de MS Word, el formato es ‘.doc’ . Durante años y años, el formato es ‘.doc’.

Cuando pasen los años, cambia el formato. En el caso de MS Word 2007, ahora es ‘.docx’.

Supongamos que esta última versión de tu programa no está tan difundida como las anteriores. Los usuarios siguen teniendo la versión que sacaste hace 3 o 4 años.

¿Y sabes dónde está el chiste? En que tu nuevo formato no lo lee ninguna versión anterior.

Bien. Muy bien por MS.

Me envia el otro día mi compañero de prácticas su parte de un trabajo de física en formato .docx. Obviamente, no es su culpa, simplemente es el formato que viene por defecto. Yo intento abrirlo, y no puedo. Lo más que consigo es abrirlo con OpenOffice en Ubuntu, y guardarlo en un PDF. Pero con esto solo he salvado el texto. Ni tablas, ni gráficas, ni nada.

El trabajo lo tengo que entregar hoy, y aún no he recuperado las gráficas. Toc, toc. Qué hago, ¿Le pido a Microsoft que hable con mi profesor?

//ObiJuan respira aliviado, mientras escribe estas líneas, ha recuperado las gráficas.

Señores de Microsoft. ¿A quién se le ocurre? Imaginen que alguien tiene una presentación, guarda su archivo en su flamante Word 2007, lo mete en un pen drive, se lo lleva al ordenador de la oficina… ¡Word 2003! A tomar por saco la presentación.

Es una forma muy fea de obligar a sus usuarios a comprarse la nueva suite de Office para estar actualizados, ¿Eh? No, no, no… así no se hace…

Para acabar, un par de cosas…

  1. Si usas Microsoft Office 2007, hazle un favor al mundo y guarda SIEMPRE en .doc. Es tan sencillo como cambiarlo en la pantalla de guardar archivo.
  2. Si has tenido el mismo problema que yo, debes instalar Microsoft Word Viewer y luego el Paquete de Compatibilidad (No se si el segundo funciona sin el primero, pero al instalar el primero e intentar abrir un .docx, te pide que instales el segundo).
  3. Si estas hasta los cojones de Microsoft Office… Haz como yo… Y pásate al software libre: OpenOffice es la solución.

Gracias.

Es la última vez que pongo enlaces a páginas de Microsoft…